Por la mañana: Empieza el día con un desayuno en Marché du Cours Saleya, donde los lugareños compran flores y productos incluso en invierno. Prueba una rebanada de socca (tortita de garbanzos) o un cruasán de la panadería ** . A continuación, camina hasta Place Masséna**, donde la noria y las decoraciones permiten hacer hermosas fotos.
Por la tarde: Dirígete a Colina del Castillo (Colline du Château) para disfrutar de unas vistas panorámicas de la costa. La subida merece cada paso, pero también puedes tomar el ascensor desde la Rue des Ponchettes. Almuerza en Le Bistrot d'Antoine, famoso por sus abundantes platos niçois y su animado ambiente. Por la tarde, visita el Museo Masséna, una villa de la Belle Époque que recorre la historia del glamour de la Riviera.
Por la tarde: Cuando llegue el crepúsculo, dirígete hacia el mar. El paseo comienza a bullir de energía: músicos, vendedores, familias y parejas se reúnen para la celebración. Cena en La Rotonde Negresco, dentro del legendario Hotel Negresco, para disfrutar de una elegante comida bajo centelleantes lámparas de araña. Cuando el reloj se acerque a medianoche, sal y únete a la multitud en la playa. Los fuegos artificiales iluminan la bahía, y los reflejos en el agua constituyen un espectáculo inolvidable.